SáBADO, 4 DE FEBRERO DE 2012 





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ABRIL 2007

ENGLISH ABSTRACTS INSIDE ISSN 0213-8646

Recensiones Bibliográficas

DE LA EMOCIÓN DE GIRAR AL PLACER DE APRENDER

Alfonso Lázaro Lázaro, Pilar Arnáiz Sánchez y Pedro Pablo Berruezo y Adelantado

 

Zaragoza, Mira Editores, 2006, 235 pp.

 

Es una enorme satisfacción para mí hacer la recensión de este nuevo libro de Alfonso Lázaro Lázaro, cuya autoría comparte con Pilar Arnáiz Sánchez y con Pedro Pablo Berruezo y Adelantado, catedrática de Universidad y profesor titular, respectivamente, de Didáctica y Organización Escolar en la Universidad de Murcia. Tres autores muy prolíficos en el ámbito de la psicomotricidad, que gozan de un amplio reconocimiento entre los especialistas de este sector; y con quienes tengo el privilegio de mantener vínculos profesionales y de amistad desde hace mucho tiempo.

 

Con Alfonso Lázaro en particular, autor principal de este libro, me une una larga relación. Él fue uno de mis primeros alumnos en la Universidad de Zaragoza, hace más de treinta años, en la Escuela Universitaria de Magisterio de Teruel; y con él he mantenido una enriquecedora relación personal y profesional desde aquel entonces hasta la fecha. Fue aquella una época de convulsiones y de cambios, de utopías y de sueños, en la que un grupo de jóvenes profesores universitarios intentaba profundizar, junto con sus alumnos, entonces aprendices de maestro, en la pedagogía de la esperanza, del diálogo y del compromiso. Es en ese proceso iniciático donde se encuentran las raíces de este libro, que luego se ahondan en la infancia de Alfonso Lázaro y en los juegos de sus tiempos niños: cazar el viento, saltar al vacío sobre las hacinas de hierba y paja, deslizarse sobre la pendiente rojiza y amarillenta del Cabezico de la Balsa, allá en Alacón, su pueblo.

 

El propio autor entrelaza estos juegos infantiles, que practicaba con fruición, con el objeto principal de la investigación que se presenta en este libro: la estimulación vestibular como ayuda al ser humano que crece. Mucho tiempo después, en su época de estudiante de Magisterio, fue tomando cuerpo, entre lecturas, pasillos y clases, su pasión por la educación. Soy testigo privilegiado de ello. Y de aquí brotó, más tarde, el profundo compromiso educativo y social de este maestro, que es, además, Psicomotricista, licenciado en Historia y Pedagogo, con el Colegio Público de Educación Especial Gloria Fuertes, de Andorra (Teruel), el centro en el que trabaja desde hace veinticinco años y en el que están, a mi juicio, las claves que motivan y explican el presente libro, expresión final, por otra parte, de su tesis doctoral en Ciencias de la Educación, recientemente galardonada con el premio extraordinario de la Universidad de Murcia.

 

He convertido el Gloria Fuertes, a lo largo de muchos años, en un referente para mis alumnos y alumnas de Psicología del Desarrollo y Psicología de la Educación, y, de manera muy especial, para quienes cursan el Postgrado en Psicomotricidad y Educación de la Universidad de Zaragoza. Uno de ellos, impresionado por la línea pedagógica y por la apasionada dedicación de quienes trabajan en el mismo, escribía ya hace años lo siguiente: “Esto no puede quedar así. Tendríamos que contárselo al mundo”. Y esta es, precisamente, una de las labores que está haciendo Alfonso Lázaro con sus artículos y libros, incluido el presente. Yo también creo que es necesario hacer públicas las buenas prácticas del Gloria Fuertes. Y por ello me parece oportuno dar a conocer, aunque sea de forma muy breve, la opinión que tienen sobre este colegio los estudiantes y los profesionales de la educación que lo

han visitado conmigo: “No me lo podía creer, estaba en el colegio de los sueños”; “El Gloria Fuertes me ha abierto los ojos a un nuevo concepto de educación”; “Ha sobrepasado todas mis expectativas”; “El aire que se respira allí no lo había respirado nunca”. Reconocimiento que tiene avales de más altos vuelos. Por su trayectoria, el Colegio Gloria Fuertes ha recibido en los últimos años numerosos premios: primer premio nacional de la UNESCO; premio nacional de experiencias educativas dirigidas a personas con discapacidad intelectual; premio nacional de

la ONCE; premio nacional Santillana en la sección de Educación Especial; premio de la Diputación Provincial de Teruel; galardón bajoaragonés del año a la plantilla del colegio por su extraordinaria labor educativa. Distinciones colectivas a las que se deben sumar otras que, de forma individual, han recibido algunos de sus profesores. Sobre el autor de este libro han recaído dos de ellas: la Cruz de San José de Calasanz, que otorga la Consejería de Educación del Gobierno de Aragón; y el premio Zangalleta, concedido por Disminuidos Físicos de Aragón.

 

Creo que resulta esencial destacar la trayectoria del Gloria Fuertes en la

recensión de este libro, porque son sus peculiares características las que lo han hecho posible. En primer lugar, porque nos encontramos ante un centro empeñado, desde hace años y de forma colectiva, en la renovación de prácticas y metodologías pedagógicas para niños y niñas con algún tipo de discapacidad. Y en segundo lugar, porque el Proyecto Educativo y Curricular del mismo gira en torno al cuerpo como eje de relación y comunicación, un marco general en el que la psicomotricidad juega un papel especialmente revelante. Y ha sido en el contexto de esta realidad escolar donde el autor ha vislumbrado la importancia de la estimulación vestibular, dentro del aula de psicomotricidad, con fines

educativos y terapéuticos. Y dentro de este marco, se puso a investigar sobre ella, convirtiéndola, finalmente, en objeto de su tesis doctoral. Pilar Arnáiz, coautora de este libro, dirigió el trabajo de investigación. Pedro Pablo Berruezo, también coautor del mismo, aportó sugerencias al análisis estadístico y a la redacción final del texto. Finalmente, diferentes profesores del propio Gloria Fuertes y del Colegio Público Juan Ramón Alegre, centros que comparten un mismo entorno y algunos espacios, colaboraron en los dos estudios empíricos que constituyen el núcleo central de este libro y que tienen por objeto comprobar algunos cambios

producidos por la estimulación vestibular en poblaciones con y sin discapacidad.

 

Dividido en dos grandes apartados, el primero de ellos fundamenta teóricamente la importancia de la estimulación vestibular en el desarrollo del ser humano, pone de relieve algunas de sus vinculaciones con la postura y el equilibrio, y señala las razones que condujeron al autor a profundizar en su estudio. Destaca también sus relaciones con el desarrollo humano y con la emoción. Hace un recorrido por la historia de la estimulación vestibular, que enmarca en los estudios e investigaciones sobre Terapia de Integración Sensorial, impulsados en Norteamérica por Ayres, en la década de los setenta del siglo XX. Analiza el influjo de la estimulación vestibular sobre la vida de los seres humanos, así como sus efectos en los procesos posturales y equilibratorios. Informa sobre el origen y procesamiento de la señal vestibular en diferentes niveles encefálicos. Y finalmente, tras hablar de las dificultades para investigar en el ámbito de la educación especial, deja constancia de numerosas investigaciones que vinculan la estimulación vestibular con la psicomotricidad.

 

La segunda parte del libro está dedicada a la exposición de dos estudios

experimentales, en los que se someten a verificación algunas hipótesis relacionadas con la estimulación vestibular, la psicomotricidad, la activación emocional y la educación especial. Con el primero de ellos, titulado “Efectos en las habilidades equilibratorias de un programa psicomotor con estimulación vestibular en sujetos con discapacidad intelectual”, se pretende comprobar qué modificaciones se producen en determinados parámetros equilibratorios, tras la aplicación del “Programa Psicomotor General” y el “Programa de Estimulación Vestibular”. Con

el segundo, titulado “Cambios emocionales producidos por estimulación vestibular en sujetos con y sin discapacidad”, se ponen de manifiesto las modificaciones en la tasa cardiaca y en el diámetro pupilar, tras la aplicación, en tres momentos diferentes, de un minuto de estimulación vestibular rotatoria. En el último capítulo se exponen las conclusiones generales, así como las implicaciones educativas que se derivan de la investigación realizada, para concluir que tanto el paradigma psicomotor propuesto como sus aplicaciones prácticas pueden contribuir al crecimiento de aquellos seres humanos que tienen algún tipo de discapacidad. Debo decir que nos encontramos ante el último libro de un autor que tiene muchas ganas de compartir y comunicar, y que nos tiene acostumbrados a novedades muy relevantes. Que se trata de un libro muy bien documentado, y que está escrito por un auténtico experto en el tema. Que tiene el valor añadido de ser el resultado final de una investigación realizada en el entorno educativo en que se mueve su autor, y que está impregnado, por ello, de la cultura escolar de su centro.

 

Y que es, por último, un auténtico referente para todos los psicomotricistas.

 

JOSÉ EMILIO PALOMERO PESCADOR

Director del “Postgrado en Psicomotricidad y Educación” de la

Universidad de Zaragoza y Editor de la “Revista Interuniversitaria

de Formación del Profesorado (www.aufop.org)”.

 

 

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LAS RELACIONES DE CONVIVENCIA Y CONFLICTO ESCOLAR EN

LOS CENTROS EDUCATIVOS ARAGONESES DE ENSEÑANZA NO

UNIVERSITARIA

Gómez Bahillo, C. (coordinador), E. Puyal Español, A. Sanz Hernández, C. Elboj Saso y M.ª V. Sanagustín Fons.

 

Zaragoza, Gobierno de Aragón, 2006.

 

La convivencia escolar es un proceso dinámico generado dentro de la institución educativa que involucra a todos sus miembros y que incide significativamente en el desarrollo personal, socioafectivo e intelectual de sus alumnos. Considerar el nivel de convivencia de un centro supone dar respuesta a unas cuestiones básicas: ¿Cómo son las relaciones interpersonales y grupales en los centros educativos? ¿Qué papel desempeña la familia, la sociedad, los medios de comunicación social

y el propio sistema educativo en la formación de actitudes y conductas sociales? ¿Qué se está haciendo para favorecer las relaciones de convivencia en el entorno educativo? ¿Existe conflictividad relacional y, en caso afirmativo, cuáles son las causas?

 

Los centros educativos se encuentran inmersos en la sociedad y participan de los acontecimientos y problemas que en ella se viven, por lo que las preocupaciones y conversaciones que emergen en su espacio son un reflejo de lo que ocurre en la sociedad; lo que en ellos se vive responde a las tensiones, expectativas o euforias que se están produciendo en el entorno más inmediato en el que se encuentra ubicado. Su función socializadora se realiza a través de las interacciones cotidianas que se producen en las actividades diarias, en las conversaciones espontáneas, en los diálogos y debates sobre cuestiones específicas en las que los miembros de la comunidad educativa son capaces de llegar a acuerdos, establecer consensos,

vivir con desacuerdos y establecer un ideario orientado a la práctica de valores democráticos.

 

Este proceso se debe fundamentar en los principios básicos de justicia, libertad, solidaridad, participación, responsabilidad personal y colectiva y respeto a los derechos humanos y a las minorías por lo que es importante que, conjuntamente el centro y la familia, promuevan en su respectivo entorno comportamientos y actitudes que favorezcan el desarrollo de este estilo de conducta, aunque ello no sea sólo competencia de la familia y de los centros educativos sino también de

los medios de comunicación social y del conjunto de instituciones que forman la sociedad. Este libro contiene los resultados de una investigación socioeducativa realizada con el patrocinio del Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón, por un equipo de profesores de la Universidad de Zaragoza, durante los años 2005 y 2006, y está articulado en cuatro capítulos. En el primero se

plantea el tema de la educación para la convivencia considerando l incidencia de la sociedad, la familia, los medios de comunicación y el grupo de iguales en la aparición y desarrollo del conflicto relacional, con especial referencia al acoso escolar y a las causas y factores que determinan este tipo de conducta antisocial. El segundo contiene un análisis cuantitativo de la información obtenida de los cuestionarios recibidos de profesores, AMPAS y alumnos. El tercero presenta el

discurso de los informantes, profesores, AMPAS y alumnos, que confirma y matiza con mayor profundidad lo expuesto en el análisis cuantitativo, al reproducir las voces de los distintos actores manifestando su percepción de las relaciones de convivencia y los conflictos relacionales producidos en el entorno educativo. En el último, se aportan unas conclusiones generales respecto a las relaciones de convivencia, proponiendo unas recomendaciones a las familias e instituciones educativas, considerando las acciones que ya se están desarrollando a nivel nacional y autonómico. Finalmente, se señalan los recursos y las estrategias que se deberían tener en cuenta para favorecer la convivencia en los centros educativos aragoneses.

El estudio se ha realizado bajo una doble dimensión metodológica: cuantitativa y cualitativa. Para la realización del análisis cuantitativo se remitieron unos cuestionarios a profesores, AMPAS y alumnos, de una muestra representativa de 63 centros públicos y concertados de los niveles educativos de 5º y 6º de Primaria, ESO, Bachillerato y Ciclos Formativos de Grado Medio, distribuidos por zonas educativas, habiéndose obtenido una amplia participación de 8.984 alumnos, 623

profesores y 40 AMPAS. Para el análisis cualitativo, se conformaron trece grupos de discusión con profesores, tres grupos de discusión de padres y tres grupos de discusión de alumnos.

 

En este libro se plantea lo que se debería hacer para favorecer la convivencia escolar y se recogen las expectativas y respuestas de los informantes, proponiéndose unas alternativas de actuación. Esta investigación, cuya información se ha recabado de una muestra que es la mayor que se ha utilizado hasta la fecha en España para un estudio de este tipo, constituye una importante aportación para el conocimiento de las relaciones de convivencia y conflicto escolar en los centros educativos aragoneses de enseñanza no universitaria y forma parte del Plan de Convivencia que se está desarrollando en la comunidad autónoma de Aragón.

 

 

MARAVILLAS CAMPILLO MESEGUER

Profesora de Educación Secundaria,

Instituto Avempace de Zaragoza.

 

 

 

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LA MUERTE Y SU DIDÁCTICA. MANUAL PARA EDUCACIÓN INFANTIL, PRIMARIA Y SECUNDARIA

Agustín de la Herrán Gascón y Mar Cortina Selva

 

Madrid, Universitas, 2006, 456 pp.

 

 

En los últimos años han abundado las reflexiones sobre la necesidad de abordar en los curricula que imparten nuestras escuelas materias o contenidos transversales muy variados y de muy distinta naturaleza. Tenemos así propuestas educativas destinadas a la Educación para la salud, la Educación sexual, la Educación vial y otros muchos ejes transversales que, teóricamente, tienen en común la finalidad de preparar a nuestros hijos o a nuestros alumnos “para la vida”. Es curioso que, por el contrario, sean muy escasos los trabajos destinados a prepararlos “para la muerte”.

 

Una explicación posible es que en este tema, como en tantos otros, la educación –y especialmente la educación escolar- va con retraso, camina a la zaga de la realidad. Nos gusta decir que el objetivo de nuestra tarea como educadores es la formación integral de los seres humanos, pero, demasiado a menudo, descuidamos los aspectos más trascendentales de esa formación en aras de una instrucción de carácter mecánico. Por ello, dejamos que niños y jóvenes se enfrenten a la realidad de la muerte sin proporcionarles ninguna preparación. Por supuesto, ese empeño en ignorar que las personas necesitan tener herramientas para afrontar la muerte, propia o ajena, guarda una relación muy estrecha con el hecho de que se trata de un tema tabú en nuestras sociedades occidentales. Precisamente por ello uno de los propósitos de este libro es el intento de “normalizar”, de destruir el tabú de la muerte en la escuela y, por ende, en nuestra sociedad.

 

Pero la aportación de este libro va más allá, ya que amplía la perspectiva

exclusivamente psicológica de compresión tratando de aportar propuestas didácticas concretas para trabajar en la familia y en la escuela. En efecto, desde la Psicología existen contribuciones de autores importantes que han intentado profundizar en la cuestión de cómo se desarrolla en nuestra infancia y juventud la idea de la muerte, en cómo viven los niños la pérdida y el duelo. Pero eso no es suficiente para quien debe ocuparse de explicar y ayudar a asumir la muerte a los

niños. Es precisamente en esta tarea donde el texto que reseñamos puede resultar de mayor utilidad.

 

Desde el punto de vista de su estructura, el libro está organizado en cuatro grandes apartados. El primero de ellos recoge dos capítulos dedicados al estudio de la psicología de la muerte. Concretamente, el capítulo inicial presenta de manera detallada una perspectiva evolutiva del niño desde el nacimiento hasta los 16 años en la que se aborda la evolución de los miedos y del miedo a la muerte, así como los mecanismos de defensa. En este capítulo se incluye también un análisis

específico de los miedos y reacciones de los niños que padecen enfermedades graves. El capítulo segundo completa esta visión analizando las vivencias de pérdida (duelo) en las mismas edades.

La segunda parte de la obra, titulada “Hacia una educación para la muerte”, está formada por los cuatro siguientes capítulos, dedicados, respectivamente, al análisis de la muerte como tabú social y educativo; a las opiniones de padres y profesionales sobre el tratamiento educativo de la muerte; a esbozar brevemente las figuras de los principales precursores de la educación para la muerte; y a la fundamentación pedagógico-didáctica de la educación para la muerte. El tercer apartado del libro, que es el más extenso, se dedica a la Didáctica de la muerte. A lo largo del mismo se incluyen, entre otras cuestiones, las propuestas

didácticas concretas que mencionábamos anteriormente, así como un amplio conjunto de recursos que pueden ayudar en esa tarea y algunas orientaciones para la evaluación de la enseñanza y el aprendizaje. De ese modo, el texto aporta un material muy abundante, fruto de la experiencia de los autores, que puede ser de gran utilidad para trabajar el tema de la muerte a lo largo de la Educación Infantil, Primaria y Secundaria. Este material se completa, además, con la selección

bibliográfica que aparece al final de la obra y que presenta de manera diferenciada los textos destinados a niños y adolescentes de los destinados a profesionales de la educación.

 

Por último, la cuarta parte del libro, titulada de manera genérica “Hacia una mayor conciencia educativa de la muerte”, plantea como propuesta metodológica la apertura conceptual, orientada tanto a los medios de comunicación, esenciales en el momento presente, como a los propios educadores. En el capítulo final, se profundiza en el sentido que la educación para la muerte tiene dentro de un enfoque educativo complejo-evolucionista, enfoque que el profesor De la Herrán plantea como propuesta y que ha tratado con detenimiento en otros textos. Dentro

de este paradigma, que persigue la evolución de la persona como un todo, la educación para la muerte no puede plantearse de una manera aislada, sino que debe incardinarse en un proyecto de mucho más amplio alcance.

 

 

INMACULADA EGIDO GÁLVEZ

Catedrática de E.U. de Teoría e Historia de la Educación

Universidad Autónoma de Madrid