LUNES, 23 DE SEPTIEMBRE DE 2019 





57 (20,3)

DICIEMBRE 2006

ENGLISH ABSTRACTS INSIDE ISSN 0213-8646

Editorial

LOS NUEVOS RETOS METODOLÓGICOS Y EDUCATIVOS  DE LA UNIVERSIDAD DE LA CONVERGENCIA

El nuevo marco de la convergencia europea ha convertido a nuestra Universidad en un hervidero de cambios y transformaciones de amplio espectro, que afectan a toda la institución y que están provocando una auténtica revolución en el Espacio Europeo de Educación Superior. La adopción de esta nueva filosofía supone una renovación que implica a diferentes dimensiones: epistemológicas, educativas, metodológicas, sociales, culturales, éticas, políticas, ideológicas…

Desde este horizonte, se ha iniciado ya una andadura, de enormes repercusiones, en la que lo nuevo nos obliga a repensar el perfil de la Universidad y a asumir una serie de retos que conllevan un esfuerzo adicional, sobre todo si tenemos en consideración las resistencias que dichos cambios están generando dentro de un mundo tan complejo como el universitario. Esta trayectoria nos conduce hacia una encrucijada plena de grandes dilemas, que cuestionan los actuales roles y funciones de la Universidad y de su profesorado.

El nuevo paradigma de la educación superior gira en torno a los siguientes ejes: aprendizaje autónomo de los estudiantes, tutoría, trabajo cooperativo entre profesor y alumnos, evaluación formativa continua, movilidad, incorporación de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, multi y transdisciplinariedad al servicio de un proyecto curricular global, medición del rendimiento académico con el Sistema Europeo de Transferencia de Créditos, aprendizaje permanente, lifelong learning…

Situados en dicho escenario, la universidad de la convergencia entraña un perfil de estudiante más activo, autónomo, reflexivo, crítico, cooperativo, responsable, más maduro y mejor como persona. Asimismo, necesita de un profesorado conocedor de su materia, que razone de forma original y valiosa sobre sus asignaturas, ayudando a sus alumnos a ser reflexivos y a construir críticamente su propio conocimiento de la realidad y a enfrentarse a tareas importantes y auténticas, a problemas atractivos e intrigantes, que supongan un desafío a la hora de tratar con ideas nuevas y de examinar cómo las afrontan. Del mismo modo, se necesita un profesorado que confíe en los estudiantes, seguro de que éstos quieren aprender y pueden hacerlo, que no les juzgue de forma arbitraria, ni les culpe de las dificultades que encontrarán en el camino. Asimismo, la universidad de la convergencia demanda un perfil de profesor comprometido con la comunidad académica, que no persiga tan sólo el éxito personal.

La piedra angular del Espacio Europeo de Educación Superior implica un cambio metodológico que permita pasar de una dinámica meramente instructiva a un proyecto educativo; de la actividad de enseñar a la actividad de aprender; del aprendizaje rutinario al aprendizaje estratégico; de un modelo fragmentario a un modelo integrador y constructivo; de una formación meramente disciplinar a una formación centrada en lo académico, en lo profesional y en lo vital; de una enseñanza transmisiva a un aprendizaje innovador, que asuma la crítica constructiva, la duda, la incertidumbre, el riesgo, el conflicto, el desacuerdo, la negociación o el diálogo, como algunos de los principales retos de la formación universitaria.

Y todo ello orientado hacia una nueva Universidad, generadora de conocimientos, retadora y socialmente productiva, que favorezca el aprendizaje permanente y capaz de establecer una conexión entre la teoría y la práctica, propiciando un acercamiento a la realidad profesional, que permita afrontar y resolver los complejos problemas del mundo de hoy: guerras, militarismo, catástrofes naturales, terrorismo, desequilibrios entre seguridad ciudadana y libertad, mercantilización de la cultura, desajustes norte-sur, movimientos migratorios, choque de civilizaciones, interculturalidad, diversidad, desigualdad, exclusión, marginalidad, analfabetismo, pobreza, injusticias, problemas sanitarios, enfermedades, hambre, miseria, explotación, violencia de género, malos tratos, desarrollo sostenible, crisis mundial del agua, cambio climático, contaminación, degradación medioambiental…

Vivimos en la sociedad de la información, la comunicación y el conocimiento, pero también en un mundo que exalta y promueve, por diversos cauces, la competitividad, la supervivencia del más fuerte, la rivalidad y el enfrentamiento y que desconoce el valor del esfuerzo. Dentro de un mundo rabiosamente neoliberal, con carencia de participación ciudadana y ausencia de profundización democrática, en el que la violencia se halla incorporada a todas las esferas del sistema: económica, social, política, cultural, educativa, de género, religiosa, jurídica, militar…

Creemos que la universidad de la convergencia está sometida a los intereses de la economía y el mercado. Pero frente a ello, he aquí uno de sus grandes retos: poner docencia, investigación y extensión al servicio de la sociedad. Cambiar sus estructuras, sus estrategias y sus métodos, para afrontar y resolver los problemas locales, nacionales, regionales o globales que acechan a la humanidad. Contribuir a la globalización solidaria frente a la globalización neoliberal. Promover la comunicación, el diálogo, la participación, la libertad, la justicia, la igualdad, el pluralismo, el trabajo cooperativo, el pensamiento crítico, la inteligencia emocional, la solidaridad, el compromiso, la tolerancia, la educación en valores, la educación intercultural, la atención a la diversidad, la educación cívica, la educación para la democracia, la educación para la convivencia y la educación para la paz. Y, finalmente, comprometerse con un cambio profundo y radical de nuestra sociedad, alentando un sistema social que ofrezca unas condiciones socioeconómicas capaces de permitir la satisfacción de las necesidades y potenciales de todos y cada uno de los seres humanos. En esta línea es en la que nos posicionamos, firmemente convencidos, quienes hacemos esta revista

El Consejo de Redacción