JUEVES, 9 DE SEPTIEMBRE DE 2010 





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AGOSTO 2004

ENGLISH ABSTRACTS INSIDE ISSN 0213-8646

Revista de prensa y documentación

En Memoria de Mariano Hormigón Blánquez

En el último párrafo del Editorial del «Número 0 (1987)» de esta revista, se señalaba que «Nos parece justo terminar este Editorial dando las gracias al actual equipo rectoral de la Universidad de Zaragoza y a su Secretariado de Publicaciones, y en particular, a D. Tomás Pollán (Vicerrector de Coordinación de Centros), D. Mariano Hormigón (Director del Secretariado de Publicaciones) y Concha Relancio (responsable de la composición de textos), por haber hecho posible no sólo que este número vea la luz sino que sea distribuido gratuitamente».

En efecto, Mariano Hormigón Blánquez desempeñó un papel destacado en la publicación y distribución del «Número 0» de la Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado. Después, a lo largo de sus ya 18 años de historia, la publicación y distribución de la misma ha seguido muy vinculada a él y a su familia.

Ahora, cuando acaba de fallecer prematuramente (Zaragoza, 14-5-1946 – Zaragoza, 21-7-2005), esta revista quiere rendirle un sencillo homenaje. Nada mejor para ello que el artículo que sigue a continuación, en el que se recoge una breve síntesis de su intensa trayectoria personal y profesional.

EL CONSEJO DE REDACCIÓN
Zaragoza, Agosto de 2004



IN MEMORIAM

MARIANO HORMIGÓN BLÁNQUEZ (Zaragoza, 14-05-1946 — Zaragoza, 21-07-2004), se formó como matemático en la Universidad de Zaragoza y como ciudadano en la cultura y la política antifranquista. Fue máximo dirigente del PCE hasta su expulsión del partido en 1974, aunque nunca dejó de ser comunista. Dedicado siempre a la Universidad de Zaragoza, en la que se licenció en Matemáticas en 1970, era Profesor Titular de Historia de la Ciencia desde 1986. Su curriculum vitae es importante. En Zaragoza ha dejado una escuela de historia de las matemáticas y de la ciencia con un destacado perfil en historia social.

Socio número 32 de la Sociedad Española de Historia de las Ciencias, fue su Presidente desde 1984 hasta el emblemático XIX Congreso Internacional de Historia de la Ciencia, Zaragoza 1993, cuya organización dirigió. En 1985 alentó la fusión de la primigenia SEHC con la Asociación para la Historia de las Técnicas. Desde 1982 era Director de la revista LLULL, el principal activo de la SEHCYT. Los Simposios Internacionales Galdeano de los 90 consolidaron a su grupo de investigación internacionalmente.

Quizá no les pasara a todos, pero a un joven zaragozano, llegado en los años sesenta de Escolapios a la Universidad para estudiar Matemáticas, la vocación cívica lo llevó hacia los grupos de teatro independiente y a conocer su país a través del Servicio Universitario de Alfabetización de Granada. Mariano Hormigón se hizo comunista, ingresando en el clandestino PCE en 1966. En 1970 fue el más joven miembro del Comité Central del PCE y Licenciado en Matemáticas por la Universidad de Zaragoza. Su partido le expulsó en 1974. En 1975 leyó la tesina “Proyecto para una historia crítica de la Matemática española” en la joven Universidad del País Vasco, porque su alma mater no la aceptaba. Nunca dejó de ser comunista pese a su tensa relación con el partido. Ni dejó de orientar su futuro hacia la Universidad de Zaragoza, en la que ingresó en 1977 como Ayudante de Análisis Matemático III con el catedrático Rafael Rodríguez Vidal, con quien poco tenía que compartir en política pero bastante en historia de las matemáticas. La barca académica de Mariano Hormigón tomó pronto un rumbo inusual en su medio, viró hacia la historia de las matemáticas y de la ciencia siguiendo los vientos de Bernal y Kuhn. Fundó y dirigió el Seminario de Historia de las Matemáticas de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Zaragoza, que dos años después derivó en el Seminario de Historia de la Ciencia y de la Técnica de Aragón, una de la numerosas herencias que ha legado.

Las disputas sobre su proyecto de tesis doctoral fueron muy duras, con argumentos técnicos lanzados sobre la trinchera política que separaba a institucionalizados y penenes, a baluartes del orden establecido frente a defensores del los nuevos valores democráticos. Mariano tuvo que ser Doctor en Filosofía por la Universidad Autónoma de Madrid, otra vez una institución joven; fue en 1982 con la memoria “Problemas de Historia de las Matemáticas en España entre 1870 y 1920. Zoel García de Galdeano y Yanguas”. Hormigón nunca dejó de luchar para que la historia de la ciencia tuviera un reconocimiento profesional y un espacio en los planes de estudios de las disciplinas científicas. Hacia 1980 la actividad de impulso a la historia de la ciencia era muy intensa, en Aragón vinculada a la Gran Enciclopedia Aragonesa y al entorno educativo de la Escuela de Verano, mientras en España se desarrollaba la Sociedad Española de Historia de las Ciencias, SEHC, activa desde 1976 y con su boletín Llull en circulación  desde 1977. Mariano Hormigón participó con intensidad e influencia notorias en estos procesos colectivos.

En los primeros ochenta la SEHC quedó bloqueada en su crecimiento. Fueron  tiempos difíciles, de conflicto interno entre diversas propuestas para orientar el  futuro social. En el senda que finalmente tomó la SEHC, la posición de Mariano Hormigón fue muy decisiva. Organizó, al frente del grupo zaragozano del SHCTAR, el II Congreso de Jaca 1982, de gran asistencia y voluminosas actas. Allí fue elegido Vicepresidente de la SEHC y director de Llull. La Sociedad inició una andadura renovada, que le llevó al crecimiento en socios, a una infraestructura estable para la edición de Llull en Zaragoza y al reconocimiento internacional mediante el ingreso en la IUHPS/DHS.

Una nueva elección llevó a Mariano Hormigón a Presidente de la SEHC en 1984, cargo que mantuvo hasta 1993, una vez que en el V Congreso de Murcia, 1989, se prorrogara el mandato de la Junta Directiva hasta la celebración del XIX Congreso Internacional de Historia de la Ciencia, que la IUHPS/DHS había encomendado a la candidatura de Zaragoza, brillantemente presentada y defendida por el grupo de Zaragoza al completo en el congreso internacional anterior, Hamburgo 1989. Tal vez fue éste el logro más importante de la presidencia de Mariano Hormigón y su broche de oro. Pero no hay que pasar por alto que inició su mandato con la fusión de la SEHC con la Asociación para la Historia de las Técnicas que presidía José Antonio García-Diego, el cual pasó a Vicepresidente de la nueva SEHCYT.

Culminada la transición política con la llegada del gobierno socialista, Mariano Hormigón fue, en 1986, el primer Profesor Titular de Historia de la Ciencia en la Facultad de Ciencias de Zaragoza, lo que le abrió una nueva etapa profesional. Desde la aparición en 1983 del volumen que inauguraba la serie Cuadernos de Historia de la Ciencia, el SHCTAR había desplazado su actividad, próxima a los movimientos de reforma educativa, hacia la investigación. Llegaron proyectos, becarios y tesis doctorales. Quien no pudo defender la suya en su Facultad, inició allí mismo la dirección de una brillante serie de tesis doctorales en historia de las matemáticas y de las ciencias, que su fallecimiento prematuro  ha dejado en puntos suspensivos. Empezaron a impartirse con carácter voluntario asignaturas de historia en las carreras de ciencias, proceso que culminó recientemente con su incorporación a los planes de estudios como optativas. En el intermedio, durante la década de los noventa, se impartió el Diploma de Postgrado en Historia de las Ciencias y de las Técnicas como estudio propio de la Universidad de Zaragoza. También dedicó su esfuerzo a la gestión de la universidad, siendo miembro de su Junta de Gobierno (1979-1986) y  poniendo en marcha el Secretariado de Publicaciones y Prensas Universitarias (1984-1987), que dio al público en 1989 Biografía de grandes matemáticos, obra de los alemanes orientales Wussing y Arnold, junto con un amplio número de colaboradores; la versión castellana estuvo a cargo de un grupo dirigido por Hormigón.

Otro hito importante en la década de los noventa fueron los cuatro Simposios Internacionales Galdeano que promovió y organizó en Zaragoza (1991, 94, 96, 99) siempre con la ayuda de su grupo de colaboradores. Los dos primeros (Messengers of Mathematics: European Mathematical Journals (1800-1946), 1993, y Paradigms and mathematics, 1995) fueron publicados por Siglo XXI en la colección Ciencia dirigida por el propio Hormigón, en la que también aparecieron, en 1998, las Lecciones de Historia de las Matemáticas de Wussing (y colaboradores) traducidas por Hormigón (y colaboradores). Junto al congreso internacional y a estos simposios, la presencia de Mariano Hormigón en la esfera internacional queda también patente en sus numerosas relaciones con instituciones y sociedades de varios países. Era Miembro Correspondiente de la Académie Internationale d’Histoire des Sciences, Miembro de la Comisión de Estudios de Historia de la Matemática en América Latina, Socio de Honor de la Sociedad Cubana de Historia de las Ciencias, etc.

También al final de los noventa, realizó una contribución notable a la cultura  aragonesa con “Historia de la Industrialización en Zaragoza”, obra en dos volúmenes (Confederación de Empresarios de Zaragoza, 1997 y 1999) el primero de ellos firmado también por Elena Ausejo.

Antes de terminar este boceto de su figura científica, sin entrar en el detalle de las investigaciones especializadas, debe mencionarse la actividad de Hormigón como articulista crítico en diversos diarios, recogida en “También el rojo está en el arco iris” (1998) donde puede apreciarse esa recia personalidad que Javier Ortega resumía así en El Mundo (23-07-2004): «La ciencia y la investigación, la militancia comunista y la lucha por las libertades y la solidaridad fueron sus ejes vitales». Mariano Hormigón perteneció y fundó asociaciones de apoyo y solidaridad con colectivos y países en dificultades.

Estaba muy satisfecho, y con motivo, del volumen 26 de Llull, n.º 55-57, que conmemoraba los 25 primeros volúmenes cumplidos por la Revista de la SEHCYT. Mariano acababa de preparar el número siguiente, el que se distribuye acompañado de esta nota in memoriam, cuando su vida se interrumpió. La Junta Directiva transmitió a su esposa Elena, nuestra Vicepresidenta, y a sus hijos Paula, Zoel y Mariana, las condolencias de todos los socios y encargó en nombre de la SEHCYT esquelas en su honor en periódicos de Zaragoza. Se han recibido manifestaciones de cariño y solidaridad de colegas y amigos de varios países.

Nos queda continuar su obra y dedicarle el homenaje que merece.


LUIS ESPAÑOL
Presidente de la SEHCYT